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Capitulo 1

  1. Personas Jurídicas.

Las personas en el derecho se clasifican según la doctrina y el código civil y comercial en personas físicas o de existencia visible y en personas jurídicas.

A su vez las personas jurídicas se clasifican en públicas y privadas, (Art. 145 C.C. y Com.).

Dentro del ámbito de las personas jurídicas privadas el Código Civil y Comercial enumera las siguientes: Las sociedades, asociaciones civiles, simples asociaciones, fundaciones, las iglesias, o entidades religiosas, mutuales, las cooperativas, consorcio de propiedad horizontal.

  • Enumeración no taxativa del Art. 148 C. C. y Com.

La ley establece que esta enumeración no es taxativa, por lo que este listado puede ampliarse ya sea por mención del propio código o leyes especial o porque resulta de su finalidad y normas de funcionamiento.

La mención que hace el art. 148 inciso i), podría permitir que determinados contratos constitutivos pudieran ser incluidos dentro de esta clasificación, como ser los contratos de fideicomisos y contrato de uniones transitorias de empresas.

Pero tratándose de entidades con fines de lucro, excede del tratamiento de este libro. Solo diremos que del mismo modo como la naturaleza jurídica del régimen de propiedad horizontal ha evolucionado hasta convertir su consorcio de administración en persona jurídica; bien podría ir evolucionando la naturaleza jurídica de los fideicomisos y de los contratos de uniones transitorias de empresas hasta que su administración (fiduciario o representante) sea considerada una persona jurídica.

  1. Entidades sin fines de lucro.

El objetivo de este libro es centrarnos en las personas jurídicas sin fines de lucro. Por lo que avanzaremos con la siguiente clasificación.

Personas jurídicas con fines de lucro y personas jurídicas sin fines de lucro.

Es necesario ahondar en lo que entendemos como “finalidad de lucro” puesto que esa es la condición medular.

Desde un punto de vista económico, la finalidad de lucro o ánimo de lucro es la finalidad de ganancia. La ganancia es lo que se obtiene luego de restar los costos de producción o de la prestación de servicios.

Ahora bien, una entidad puede acumular ganancias, eso presupone admitir que percibe dinero por la prestación de un servicio o producto y aún ser una entidad sin fines de lucro.

La diferencia la debemos buscar no en sus balances de ejercicios económicos sino en principio en el análisis de su objeto.

Si del objeto se desprende que la finalidad no es obtener ganancias, es decir lucrar, sino prestar algún servicio social que interese al interés general, no habrá finalidad de lucro.

Este análisis se puede complementar analizando que hace la entidad cuando eventualmente obtiene ganancias.

Si la entidad reinvierte esas ganancias en prestar más y mejores servicios sociales o ampliar la cobertura de personas que se benefician, eso abona la conclusión de que se trata de una entidad sin fines de lucro.

En el Título Segundo y Tercero cuando analizamos el objeto social de entidades civiles y fundaciones profundizamos sobre este aspecto. Solo diremos que este análisis del objeto lo hará la autoridad de aplicación al momento de solicitar la entidad la personería jurídica.

Para el caso de las simples asociaciones, será la autoridad de aplicación o la entidad tributaria nacional o provincial quien deberán efectuar este análisis legal.

  1. Persona Jurídica y Personería Jurídica.

Creemos oportuno también efectuar una aclaración semántica importante. La persona jurídica es un ente susceptible de adquirir derechos y contraer obligaciones (Art. 141 C.C. y Com.), mientras que la personería jurídica es la autorización según el caso, que otorga el Estado para funcionar.

Por lo que pueden existir personas jurídicas sin personería jurídica pero no a la inversa.

  1. Entidades Civiles sin fines de lucro especiales.

Otra clasificación dentro de las entidades civiles sin fines de lucro hace hincapié en la especialidad o envergadura que le otorga el derecho y las leyes para someterlas a un control del Estado especial.

Debemos partir del concepto, que sin perjuicio del derecho constitucional consagrado en el Art. 14 de “Asociarse con fines útiles”, las entidades civiles sin fines de lucro estarán sometidas al control del Estado; este control será más laxo o más estricto según el caso.

Igualmente, las entidades sin fines de lucro que no les interese someterse voluntariamente a este sistema de control, podrán siempre (amparados en este derecho constitucional) conformarse como “simples asociaciones”.

Podríamos clasificar a las entidades sin fines de lucro, especiales a aquellas que la ley ha sometido a una autoridad especial y específica y en un segundo grupo a aquellas a que de manera residual son sometidas a una autoridad de aplicación genérica.

La especialidad de la autoridad de aplicación hace a la necesidad de contar con un organismo del Estado abocado única y exclusivamente a un determinado tipo de entidad civil sin fines de lucro.

Ejemplos de entidades sin fines de lucro a la que consideramos especiales sería: Los Partidos Políticos y los Sindicatos.

Por descarte y de manera residual, cada jurisdicción provincial en ejercicio de sus competencias no delegadas, se erige como autoridad de aplicación de las entidades civiles sin fines de lucro genéricas, como ser asociaciones civiles, fundaciones, cámaras empresariales, federaciones, confederaciones, consorcios de propiedad horizontal, clubes de campo, etc.

Por lo general la denominación que le da el Estado a estos organismos son: Inspección General de Justicia, Dirección General de Personas Jurídicas.

  1. Atributos de la personalidad.

Las personas jurídicas al igual que las personas físicas o de existencia visible, poseen necesarios atributos de la personalidad los cuales son: a) Nombre; b) domicilio y c) patrimonio d) capacidad.

Sin embargo, debemos sumar otros atributos de la personalidad específicos para las personas jurídicas privadas cuales son: a) Denominación (agregada al nombre); b) Objeto social determinado y c) plazo de duración.

5.1. Nombre. Control de Homonimia.

El Código Civil en su Art. 151, establece que el nombre debe satisfacer recaudos de veracidad, novedad y aptitud distintiva.

Además, no deben ser contrarios a la ley, al Orden Público o a las buenas costumbres.

El concepto de veracidad está muy relacionado a otra norma que se desprende del citado artículo del Código Civil y Comercial, que tiene que ver con evitar inducir a error sobre la clase u objeto de la persona jurídica.

El concepto de novedad y aptitud distintiva está relacionado a evitar el error de persona o la confusión sobre la persona con nombres similares.

He aquí un punto álgido en cuanto al criterio que utilizan las autoridades de aplicación para el control de “homonimia”. El control de homonimia persigue la finalidad de evitar en la población en general la confusión de las personas con nombres similares o idénticos.

Este criterio en algunas provincias es aplicado con un criterio objetivo o subjetivo.

Sería objetivo cuando solo se analiza la similitud exacta del nombre y denominación, por lo cual, no serían homónimos dos nombres cuando al menos haya una diferencia en una palabra o una letra.

 

 

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He volcado en éste libro mas de once años de experiencia administrando entidades civiles sin fines de lucro.

Dr. Héctor Julio Franco

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